Rakitic, un histórico del Barcelona con contrato hasta 2021 y el futuro incierto

SANTO DOMINGO- Ivan Rakitic no quiere mirar «demasiado lejos», según admitió el sábado al medio Sport1. El croata es uno de los jugadores más rentables del Barcelona, al que llegó el verano de 2014 a cambio de veinte millones de euros, y con el que acaba de cumplir 300 partidos. Una cifra al alcance de sólo un puñado de elegidos pero tras seis años su situación se ha envenenado después de que el jugador rechazara una multimillonaria oferta del PSG hace dos años.

El último verano el Barcelona intentó meterle de forma ineficaz en alguna operación y el centrocampista empezó la temporada a pie cambiado. «¿Qué quieres que te diga?» respondía entonces Ernesto Valverde al ser preguntado al respecto, incapaz de negar la evidencia. El txingurri apostó por Frenkie De Jong como nuevo indiscutible en la zona ancha y Rakitic perdió galones.

Eso no le ha impedido a Rakitic convertirse en un histórico del Barcelona el pasado fin de semana, aunque es evidente que su ascendencia ya no es la de otros años, cuando solía ser el centrocampista más utilizado tanto por Luis Enrique Martínez como por el propio Valverde. Tampoco Quique Setién ha alterado el plan y Arturo Vidal da muestras de consolidarse junto al holandés y Sergio Busquets. Rakitic, por su parte, se ha acostumbrado a empezar, y en ocasiones a acabar, los partidos en el banquillo, siendo titular sólo en 7 de los 13 partidos con el entrenador cántabro.

El croata admite que todo ello «es algo que duele porque fui el jugador con más partidos en mis primeros cinco años» y lamenta que «nadie me dio ninguna explicación» pero si el Barcelona le busca equipo es porque ya no es indiscutible y no puede asumir el coste de una estrella que ya no lo es. Él tiene claro que quiere quedarse. «La gente del club sabe que es el sitio perfecto para mí y firmé para cumplir el contrato» al que le queda un año más según la ampliación que pactó en 2017.

Asegura: «No estoy enfadado con nadie y estoy agradecido pero es solo que después del largo tiempo que he estado aquí quiero claridad».

Y el interés que otros clubes presentaron en otros tiempos ya no existe. Para el PSG ya no es opción, igual que para una Juventus que ha descartado incluirle en la operación Pjanic. Tampoco el Inter se muestra especialmente entusiasmado en contar con él o un Sevilla que no se puede permitir la operación en las actuales cifras mientras el Barcelona sigue con el agua al cuello, en términos financieros, más después del coronavirus. Es comprensible, pues, que Rakitic ande con la mosca tras la oreja. Tanto como que el Barcelona quiera traspasarle este mismo verano.